Dicen los antiguos que el tiempo es un reptil. Un reptil que lleva siglos inmóvil. Cuando mucho parpadea, aunque nunca nadie lo ha visto realmente parpadear. Los dioses lo cuidan con cuidado. Las generaciones de Dioses han pasado sin saber bien a bien qué hacer con él. Algunos que lo temieron construyeron una jaula a su alrededor, para que no pudiera escapar y destruir sus ciudades. Otros tiraron la jaula para que no se fuera a enojar con ellos y lo dejaron a la intemperie bajo las lluvias y los vientos. Otros más se olvidaron de él durante años, y quedó ahí como una mera curiosidad. Alguna vez un niño Dios fue a aventarle piedras para provocarlo, para combatir el enemigo interno que despertaba en él el animal. Las consecuencias de ese acto son desconocidas. Pero desde entonces, de eso ya hace millones de millones de años, prevalece la idea de que si el reptil llega a moverse azotaría al mundo una calamidad sin nombre que terminaría con todo. Sin saber si es cierto o no, el miedo es tan grande y la suspicacia tan fuerte que la gente prefiere no averiguarlo. Prefiere vivir con la angustia y el miedo, que descubrir lo desconocido que podría acarrear no la muerte de la vida sino la muerte de todo.
Repetition
Is a reptile
A still reptile.
If it moved
Time would break.